En la España del siglo XVI, Lázaro de Tormes, pregonero, cuenta su vida en una carta: nació en la pobreza y, desde niño, tuvo que buscar sustento al servicio de distintos amos. La narración convierte esas penurias en el punto de partida de una historia marcada por la supervivencia y el ingenio.

Lázaro evoca sus desventuras con ironía y buen humor, aunque el relato también responde a una necesidad de justificarse. La adaptación de Eduardo Alonso moderniza lo necesario del lenguaje para facilitar el acercamiento de jóvenes lectores a una obra que presenta dificultades lingüísticas y alusiones culturales.