Un accidente en la montaña pone en contacto a Anuska y Galder. Ella queda fascinada por él, pero Galder guarda un secreto; después de separarse, otro accidente lleva a Anuska a conocer a Izortze, una chica que vuelve más compleja la situación.

Cuando Galder reaparece, Anuska debe lidiar con sentimientos que apuntan en direcciones distintas. Tiene como modelo a Marie Curie y quiere escuchar a su corazón, pero la novela deja planteada la pregunta de cómo elegir entre dos caminos afectivos.