En Nadie merece nada. Por qué la izquierda necesita la meritocracia, Jahel Queralt separa la igualdad de oportunidades de la idea de que cada persona merece todo lo que consigue en el mercado. El ensayo cuestiona que meritocracia y capitalismo sean equivalentes y sostiene que una meritocracia justa requiere corregir desigualdades, no legitimarlas.

Una jurista ante el debate sobre el mérito

Nacida en Alcanar en 1982, Queralt es jurista, doctora en Ciencias Políticas y profesora de la Facultad de Derecho de la Universitat Pompeu Fabra, donde trabaja como especialista en justicia distributiva. En el libro, según la entrevista que concedió a EL PAÍS, discute con las críticas a la meritocracia de Michael J. Sandel y Daniel Markovits: objeta que se confunda el ideal de acceder a los puestos sin privilegios de origen con la recompensa económica que determina el mercado.

Oportunidades y desigualdades

Queralt entiende la meritocracia, en el sentido que defiende en el ensayo, como una sociedad sin privilegios heredados y con oportunidades razonables para prepararse. A la vez, plantea que las diferencias no dependen únicamente de la clase social: en su conversación con EL PAÍS señala también capacidades, salud mental y predisposiciones individuales. Desde esa perspectiva, reclama atender esas desigualdades y menciona la redistribución fiscal y una enseñanza más flexible como posibles medidas.