Nacida en Lima, Rocío Quillahuaman llegó a España con su familia cuando tenía diez años. Entre los primeros recuerdos de esa llegada está el registro de su peluche de Winnie the Pooh en el aeropuerto, donde lo abrieron para buscar droga: un episodio que anticipa la experiencia de desarraigo que recorre estas memorias.

Infancia, adolescencia y pertenencia

En MARRÓN, su primer libro, Quillahuaman repasa momentos significativos de su infancia y adolescencia y aborda un entorno marcado por el racismo y la misoginia, que la hacía sentirse fuera de lugar. La búsqueda de sí misma y de un sitio —junto con las personas— que pueda reconocer como casa sostiene el recorrido del libro.

Una mirada con humor

Conocida también por sus animaciones humorísticas, Quillahuaman presenta unas memorias descritas como abiertas y cargadas de rabia, pero también como un viaje lleno de humor. Esa combinación enmarca una narración personal que vuelve sobre el pasado sin perder de vista la posibilidad de encontrar pertenencia.