Un monstruo verde aparece poco a poco entre las páginas troqueladas de Go Away, Big Green Monster!; después, el lector puede hacerlo desaparecer al avanzar por el libro. Ed Emberley plantea así una historia interactiva en la que los niños participan activamente en el encuentro con la criatura.

La propuesta lleva el juego hacia los temores nocturnos: ante el monstruo, los niños pueden tomar la iniciativa y ahuyentar sus miedos. Es una lectura concebida para compartir, con un tono juguetón que también encuentra ocasión en Halloween.