La muerte suele quedar fuera de la conversación; El humor de mi vida parte de esa resistencia para plantearla como una realidad natural sobre la que también cabe reflexionar. Paz Padilla aborda el tema desde la experiencia de haber perdido, en un periodo de pocos meses, a su madre y a Antonio, su marido.

La historia de amor con Antonio da forma al relato: Padilla comparte el proceso personal de aceptación que afrontó mientras lo acompañaba en sus últimos días. El libro entrelaza esa experiencia con el humor que la caracteriza para hablar de la muerte sin tabúes.