Por dónde empezar

En Érase una vez un corazón roto, la historia de Evangeline parte de una noticia dolorosa: el hombre que ama va a casarse con otra persona. La joven busca la ayuda del Príncipe de Corazones y acepta un trato que implica tres besos. Sus leyendas sobre los inmortales y la advertencia de que los pactos con el príncipe rara vez acaban bien dan a esta premisa un aire de fantasía y riesgo. [F2585]

Otra puerta: una maldición y un pacto renovado

En La balada de Nunca Jamás, el punto de partida es una maldición que irrumpe cuando Evangeline ya ha descubierto su propia magia y ha decidido no confiar de nuevo en Jacks tras su traición. La amenaza la obliga a pactar otra vez con el Príncipe de Corazones. Así, esta obra ofrece una entrada por una premisa que enlaza poderes recién descubiertos, desconfianza y un nuevo acuerdo. [F5096]

Cómo elegir

Las dos novelas ofrecen puertas de entrada distintas: Érase una vez un corazón roto plantea un trato ligado a una boda que Evangeline quiere detener; La balada de Nunca Jamás presenta a una protagonista con magia propia que vuelve a pactar con Jacks ante una maldición y después de una traición. La primera parte de un conflicto sentimental inmediato; la segunda, de una amenaza sobrenatural y de la desconfianza entre ambos. [F2585] [F5096]