En Los hijos malditos de la historia, Wall Street Wolverine —seudónimo de Víctor Domínguez— examina el malestar de una parte de la Generación Z y su interés renovado por la tradición, la religión y otros valores que parecían perder terreno. Publicado por Almuzara en 2026, el libro sitúa ese giro en el marco de las expectativas frustradas de quienes llegaron a la edad adulta entre la precariedad, las dificultades de acceso a la vivienda y la sensación de que el ascenso social se ha detenido.

Una lectura de la juventud contemporánea

El ensayo conecta las condiciones materiales con preguntas sobre la vida en común y la búsqueda de sentido. Entre los asuntos que aborda están las redes sociales, la soledad, la fragilidad de las relaciones, la espiritualidad y el cuestionamiento de consensos establecidos. Domínguez presenta así la reacción juvenil no solo como una respuesta económica, sino también como una disputa cultural en torno a los límites, la familia, la nación y la fe.