Para Luca, de catorce años, el verano en el pueblo junto al mar parece seguir un ritmo conocido; hasta que la desaparición de una chica y la llegada de los carabinieri a su casa alteran la vida de su familia. Poco después, un viaje de solo ida lo lleva lejos de ese entorno y de su madre.

Acogido por su tío Umberto, su tía Mara y sus primas, Luca tendrá que crecer en un mundo distinto y buscar cómo echar nuevas raíces. La confianza, la pertenencia y el perdón dan forma a este relato de aprendizaje, sin anticipar adónde conducirá su intento de reconstruirse.