¿Es lo mismo existir que vivir? Un café a solas, de Miguel Ángel Montero, plantea esa pregunta en una historia sobre los cambios, la incertidumbre y la posibilidad de volver a creer en lo que parecía perdido. El amor y los sueños forman parte de un recorrido que también propone detenerse a saborear la vida, como quien se toma un café sin prisa.

La propuesta combina relato, reflexiones y cuentos para abordar lo esencial de manera amena y sencilla. Sus páginas trazan un viaje de altibajos: hay momentos de miedo y otros de disfrute, ante una vida a la que toca adaptarse. El tono es inspirador y emocional, con atención a la superación y al cambio, sin apartarse de las dudas que acompañan el camino.