Las gratitudes, de Delphine de Vigan, se organiza alrededor de una urgencia: Michka, ya ingresada en un geriátrico, pierde poco a poco el habla a causa de una afasia. Marie, a quien cuidó durante la infancia, y Jérôme, el logopeda que la atiende, acompañan sus últimos meses desde dos perspectivas entrelazadas. Cuidar también significa intentar escuchar lo que aún puede decirse.

La dificultad presente toca una deuda antigua. Durante la ocupación alemana, un matrimonio protegió a Michka en su casa; ahora ella quiere encontrar una forma de hacerles llegar el agradecimiento que quedó sin expresar. La novela enlaza ese propósito con preguntas sobre la memoria, el envejecimiento y el peso de las palabras.

La prosa se presenta como contenida y casi austera: una forma sobria para una historia que atiende tanto a lo dicho como a los silencios. En esta edición, la traducción al español es de Pablo Martín Sánchez.